32 Festival Internacional Jazz Plaza La Habana
32 Festival Internacional Jazz Plaza La Habana
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Por: Maribel González y Karina Rumayor

La jornada final del Coloquio Internacional de Jazz fue sin lugar a dudas especial para todos, pues abarcó desde el papel de la enseñanza en el inicio de la carrera de muchos jazzistas hasta el reconocimiento del trabajo de algunos de los músicos más reconocidos de nuestro ámbito musical. Para presentar la sesión Jazz y academia musical en Cuba con el primer panel “Proyectos y estrategias para la inserción del jazz en el proceso de formación musical en Cuba”, Grizel Hernández, moderadora del mismo habló sobre la formación de estudiantes que durante todos estos años han ganado un espacio de presentación y un público a partir de los festivales de jazz

Dicho panel lo integraron profesores de distintas escuelas de arte. La profesora de la Escuela Manuel Saumell, Prisca Martínez, habló sobre los métodos que utiliza con los estudiantes para conducir las motivaciones de los alumnos hacia el jazz. A través del programa de Apreciación Musical trabaja los medios expresivos e incentiva tanto la creación como la interpretación de las obras. Se valió del piano para ilustrar los métodos aplicados en las clases. También conversó sobre el papel del swing, de la improvisación y la personalidad del ejecutante de jazz, aspectos que considera primordiales en la enseñanza musical. Para la pedagoga hay una nueva tendencia de pensamiento dentro del siglo XX, hay una interrelación entre la música culta y la música popular, entre otras ideas que defiende a partir del estudio de los métodos de enseñanza de esta manifestación. Para finalizar su intervención mostró al público resultados de su trabajo con videos realizados a sus alumnos.

Liettis Ramos y Yuniet Lombida continuaron con este panel para hablar en este caso de la experiencia de la Escuela Nacional de Música. Liettis recordó la historia de dicha institución en cuanto al quehacer jazzístico, donde resaltó los talleres, la big band de la escuela, entre otros proyectos. Yuniet habló de cómo preparan al alumno para su vida profesional, su trabajo con la motivación de los estudiantes y el desarrollo de la individualidad. Igualmente ejemplificaron el resultado que ha logrado la escuela en este sentido con la obra interpretada por sus estudiantes en la II Cumbre de la Celac en La Habana, en enero de 2014.

Miriam Lay  y Teresita Menéndez representaron a la escuela de nivel medio Conservatorio Amadeo Roldán. Ambas hablaron sobre Los Primos, proyecto de intercambio entre estudiantes y profesores canadienses y cubanos. Se hizo énfasis en el trabajo que deben realizar los profesores para que la enseñanza de la música sea más abarcadora y esté a tono con los momentos en que estamos viviendo. También distinguieron el desarrollo jazzístico de diversos músicos egresados de estas escuelas y cómo han logrado un estilo personal en dicho medio a través de la práctica espontanea. Son los casos de Yasek Manzano, Rodney Barreto, Antonio (Tony) Rodríguez, entre otros.

Para finalizar el panel los estudiantes de Amadeo Roldán, Jesús Pupo (piano) y Arthur Álvarez (oboe) actuaron en la sala.

La propuesta de la musicóloga Ailer Pérez fue “Jazz y academia en Cuba. El caso de los jóvenes compositores”. En ella destacó cómo los estudiantes reciben una formación musical sólida en la música de antecedente europeo, mientras se acercan de manera relativamente empírica a un género como el jazz, a partir de sus necesidades individuales. Caracterizó a la academia como un espacio de obtención y desarrollo de habilidades musicales, donde el jazz coexiste con la música académica pues comparten el hecho de ser ámbitos de elaboración intelectual y artística. La academia de composición influye en dos direcciones fundamentales: provee recursos de interpretación instrumentales que  permiten una mejor elaboración de ideas en las improvisaciones, así como estrategias compositivas en función del arreglo y la orquestación.

“Encuentro de estudiantes cubanos y norteamericanos. Comentario de un proyecto audiovisual de jazz paradigmático” consistió en la presentación por Prisca Martínez del documental South Central to Havana de Wayne Middelton. En el mismo se recoge una visita hecha por Chucho Valdés a la Fernando Pullum Performing Arts Center en California en el año 2004, y el intercambio en La Habana entre alumnos de esa escuela y estudiantes cubanos.

Isela Vistel a nombre del Centro Nacional de Música Popular explicó la realización de talleres junto al CNEArt que imparten jóvenes jazzistas como Michel Herrera y Emir Santacruz en diferentes escuelas del Subsistema de Enseñanza Artística.

La sesión 30 años de Jazz Plaza: tributo, moderada por la directora del coloquio se estructuró a partir de la presentación del documental: “Irakere. Latin jazz founders” de Ileana Rodríguez Pelegrín presentado por su realizadora junto a Neris González.

Como colofón se efectuó el Homenaje a músicos de Irakere y personalidades vinculadas al jazz en Cuba. Sobre Irakere Neris manifestó:

El surgimiento de Irakere representó una nueva etapa en la historia del jazz latino y del  jazz afrocubano. Creada en 1973 por Jesús Chucho Valdés junto a otros integrantes de la Orquesta Cubana de Música Moderna, significó una vía propia para explotar las múltiples posibilidades que les ofrecían las combinaciones instrumentales derivadas del jazz band, así como para la experimentación de nuevos conceptos orquestales, que revolucionaron el panorama musical cubano. Sin duda alguna nació para triunfar y el mismo año de su debut se impuso en Cuba sentando las bases de la nueva oleada de proyectos conformados en décadas posteriores; por lo cual se convierte en referencia y modelo, como antecedente directo de la denominada timba.

En sus inicios esta agrupación estuvo integrada por el propio Chucho (piano), Carlos del Puerto (bajo), Bernardo García (batería), Tato Alfonso (tumbadoras), Jorge Varona (trompeta), Paquito D’Rivera (saxo), Carlos Emilio Morales (guitarra eléctrica) y Oscar Valdés (voz y percusión). Por sus filas han transitado algunos de los mejores intérpretes de la música popular, ya consagrados y otros jóvenes jazzistas, quienes en gran medida, deben a su estancia y participación en la orquesta, el reconocimiento y prestigio que hoy poseen. Arturo Sandoval, Enrique Plá, Juan Munguía, José Luis Cortés El Tosco, Orlando Valle Maraca, Germán Velazco, Carlos Averhoff, César López, José Luis Crego El greco, Leo Vera, entre otros muchos, se han unido en este empeño durante sus diferentes etapas. En tal sentido, Irakere ha sido una escuela para muchos músicos cubanos, que con posterioridad han creado sus propios proyectos, motivopor el cual hoy les rendimos tributo desde este espacio académico y a nombre del Comité Organizador.

Fueron homenajeados en sala: Enrique  Plá, Jorge Luis Valdés (Chicoy), Lázaro Morúa, Jorge Reyes, César López, José Miguel Meléndez, Leo Vera, Yaroldy Abreu y Carlos Miyares. Asimismo recibieron la distinción 30 Aniversario de manos de los integrantes del Comité Organizador Julia Mirabal, directora de Sitio del Arte, Ismael Rensolli, director del programa radial Mirando las estrellas, Roxana Duverger, directora de A todo Jazz, Joaquín Borges-Triana, César López, Enrique Plá, Chicoy, Carlos Fornés y Neris González, directora general del Coloquio.

Llegó así la clausura del X Coloquio Internacional de Jazz, presagiando futuros encuentros tan fructíferos como este, que continúen potenciando la escena jazzística contemporánea cubana.